jueves, 19 de noviembre de 2015

Te espero y no sé tu paradero. Te espero y una bestia emerge de mi hombro izquierdo. Te espero y no sé con quién hablas. Te espero y no sé que microbús pasa por tu casa. Te espero y la bestia sigue creciendo. Te espero y mis dedos extrañan tu ventana. Te espero y no sé nada de ti. Te espero y me espero. No sé por cuanto tiempo. No sé si podré soportarlo. 








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